Redes sociales para la salud.

¿Has pensado lo que publicas en tus redes?

Quizá debas comenzar a pensártelo más, porque lo creas o no, no sólo demuestran tu estado de ánimo, sino también las enfermedades cardiovasculares que podrías padecer. ¿No nos crees?

Pues un estudio, publicado en la revista Psychological Science, de la Universidad de Pensylvannia, demostró que tus publicaciones pueden ser analizadas para saber que tanto riesgo tienes de padecer una enfermedad del corazón, ya que tus comentarios en esta plataforma social permiten conocer tu atmósfera psicológica.

Los colaboradores en esta investigación analizaron a billones de usuarios y sus publicaciones diarias: sentimientos, experiencias, pensamientos y emociones, para conocer su estado de salud a través de su lenguaje. Según los psicólogos de esta investigación existe una correlación entre el lenguaje, los estados de ánimo y los resultados físicos.

Un conjunto de tweets publicados entre el 2009 y 2010 (los suficientes para representar al 88% de la población americana) permitió la creación de diccionarios emocionales, en los que las palabras se relacionan con actitudes. Así se demostró que palabras negativas están fuertemente correlacionadas con la mortalidad, esto no significa que quien escriba enojado va a enfermarse, sino que si es una conducta frecuente en su comunidad podría demostrar un patrón de que algo va mal donde radica, haciéndolos vivir enojados y con riesgo a desarrollar enfermedades cardíacas.

(Sí, imagina lo que diría un diccionario emocional de México).

Así que ahora Twitter es una ventana del estado mental de la comunidad, que permite a autoridades e investigadores conocer los factores de riesgo acorde a la ubicación, para así establecer políticas públicas de una forma más exacta que cuando se utilizan las variables tradicionales.

Ahora lo sabes… la próxima vez que escribas analiza que está pasando en tu comunidad y en tu mente, piensa en cómo podrías cambiar la forma en que vives y percibes los sucesos diarios; deja de enojarte, llévatelo tranquilo.