Nuevas terapias para el tratamiento de la Diabetes Mellitus tipo 2.

La diabetes mellitus es una epidemia global, existen 422 millones de personas diagnosticadas con este padecimiento (cifras del 2014); un mal control de la enfermedad puede resultar en complicaciones microvasculares, macrovasculares y neuropáticas1 que tan sólo en el 2012 cobraron la vida de 1.5 millones de pacientes en el mundo.

Actualmente el tratamiento para controlar esta enfermedad representa un gasto sanitario mundial de 548 millones de dólares; y a pesar de que las terapias deben prevenir y manejar las complicaciones microvasculares, en México tan sólo el 25% de los pacientes presenta un adecuado control metabólico. Pero, también es necesario poner principal atención en las terapias de prevención y manejo de las enfermedades macrovasculares.2

La profundización en el conocimiento de la fisiopatología de la diabetes y el desarrollo de nuevos medicamentos antihiperglicémicos, han generado un cambio en el panorama de la diabetes durante las últimas décadas.3 A continuación, hablaremos brevemente sobre las nuevas clases farmacológicas de agentes antihiperglicémicos que han aparecido como respuesta a las necesidades del mercado.

Nuevos agentes antidiabéticos:

Inhibidores del SGLT-2

Entre los nuevos agentes desarrollados para tratar la diabetes, los inhibidores del cotransportador sodio-glucosa tipo 2 (SGLT-2, por sus siglas en inglés) son la clase farmacológica más recientemente aprobada. La FDA ha aprobado hasta la fecha la utilización de Empagliflozina, Canagliflozina y Dapagliflozina. Estos medicamentos disminuyen la absorción renal de glucosa, lo que provoca una mayor excreción de este carbohidrato en la orina, resultando en una menor glicemia y una reducción de la hemoglobina glicosilada HbA1c.2

Además de mejorar el control glicémico, los inhibidores de la SGLT-2 mejoran otros factores potenciales de riesgo cardiovascular, como la presión sanguínea, peso corporal, adiposidad visceral, hiperinsulinemia, albuminuria, uricemia y estrés oxidativo.2

Nuevos agentes antidiabéticos:

Agonistas del GLP-1

Desde los años ochenta, el péptido 1 tipo glucagón (GLP-1) y su receptor fueron reconocidos como blancos potenciales y para el tratamiento de la diabetes. Recientemente, se desarrollaron varios agonistas artificiales inyectables que actúan contra los receptores de GLP-1, incluyendo Albiglutida, Exenatida, Dulaglutida, Liraglutida, Lixisenatida y Semaglutida. Al aumentar la secreción de insulina, reducir los niveles de glucagón y retrasar el vaciamiento gástrico, los fármacos de esta clase disminuyen significativamente la glicemia e inducen pérdida de peso, lo que ha llevado a un rápido aumento en su utilización.2

Ha habido mucho optimismo en que los agonistas de los receptores de GLP-1 podrían ser cardioprotectores a través de múltiples mecanismos posibles. Adicionalmente al control glicémico y la reducción del peso corporal, estos agentes mejoran otros posibles factores de riesgo como la presión sanguínea, marcadores inflamatorios, sensibilidad a la insulina y perfil de lípidos.2

Nuevos agentes antidiabéticos:

Inhibidores de la DPP-4

Los inhibidores de la dipeptidil peptidasa 4 (DPP-4), que incluyen la sitagliptina, saxagliptina, linagliptina y alogliptina, como los agonistas del receptor de GLP-1, tratan la diabetes al modular el sistema de incretinas. Son inhibidores de una enzima que degrada las incretinas endógenas, pueden administrarse oralmente y su uso se ha implementado ampliamente desde que se introdujeron al mercado, en el año 2006.2

Aumentan los niveles de insulina mientras que disminuyen el glucagón, pero no causan el mismo efecto en el vaciamiento gástrico que ocurre con los agonistas de receptores de GLP-1 y son menos potentes para reducir la HbA1c.2

Recientemente, un nuevo inhibidor de la DPP-4 que es relativamente económico, llamado Teneligliptina, se ha autorizado en algunos países como Japón (septiembre de 2012), Argentina e India. Este agente fue desarrollado por Mitsubishi Tanabe Pharma. Teneligliptina posee una estructura única que le permite actuar en el subsitio S2 de la DPP-4, lo que aumenta su potencia y selectividad.4

Guías terapéuticas actuales

Las guías terapéuticas desarrolladas por la Asociación Americana de la Diabetes (ADA, por sus siglas en inglés), la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes (EASD, por sus siglas en inglés), la Asociación Americana de Endocrinólogos Clínicos (AACE, por sus siglas en inglés) and el Colegio Americano de Endocrinología (ACE), recomiendan el uso de metformina como farmacoterapia de primera elección cuando los cambios en el estilo de vida (dieta y ejercicio) han sido insuficientes para alcanzar las metas de hemoglobina glicosilada en un lapso de tres meses.3

Cuando la metformina está contraindicada o no es tolerada, los lineamientos de la AACE/ACE sugieren que se utilice uno de los nuevos agentes, como un agonista de receptores de la GLP-1, inhibidores de la SGLT2 o inhibidores de la DPP-4, por sobre los agentes más antiguos (inhibidores de α-glucosidasa, tiazolidinedionas y sulfonilureas).3

Los nuevos agentes farmacológicos permiten el uso de regímenes orales de combinación, frecuentemente alcanzando una mejoría del control glicémico que anteriormente estaba fuera del alcance de la terapia médica.1

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