¿Al diablo con el nutriólogo?

Seguro ya sabes lo necesario que es controlar la alimentación de los niños, pero ¿has pensado en buscar ayuda profesional? IdeasPharma te dice si lo necesitas.

Todos creemos saber lo que es mejor para nuestros hijos, hemos recibido recomendaciones de nuestras madres, abuelas, amigas, vecinas y cualquier persona; desde el remedio casero hasta los cuidados que debemos tener, y aunque se agradecen (y siempre te sacan de un apuro) existen ciertos consejos que nadie te da simplemente porque en “sus tiempos” eso no se hacía.

Uno de ellos, es llevar a tu hijo con un nutriólogo; si lo consultas con cualquier abuela te dirá que para qué, pero la verdad es que un profesional de la nutrición puede evitarle a tu hijo complicaciones más graves en su vida adulta.

Pero, ¿Por qué necesitamos al nutriólogo?

Cuando queremos controlar la alimentación de los niños lo primero que pensamos es en retirarles ciertos alimentos y hacerlos comer otros. Recordemos que hace dos años el gobierno mexicano pensó lo mismo y prohibió la venta de alimentos chatarra en las escuelas públicas, prometiendo sancionarlos con hasta 315 mil pesos, (spoiler alert: no funcionó). La verdad es que lo que se necesita, es establecer métodos adecuados de alimentación, desde casa, y para ello existen expertos llamados nutriólogos.

Los nutriólogos tienen la capacidad de valorar a cada persona, toma en cuenta sus antecedentes genéticos, las enfermedades pre-existentes, su nivel de actividad física (la que sí puede realizar de acuerdo a sus tiempos), su nivel socioeconómico, sus horarios y fusionarlo con los alimentos que sí puede consumir, que están de temporada e incluso aquellos que más le gustan; con todo ello podrá conformar la dieta adecuada.

Aunque la palabra “dieta” puede ser aterradora, la verdad es que una dieta creada por un nutriólogo profesional te permitirá controlar la alimentación sin poner en riesgo la salud.

El nutriólogo dará el mejor plan de nutrición para que el niño reciba la cantidad de nutrientes que son necesarios para su crecimiento y que puede ayudarlo a mantener el peso que corresponde de acuerdo a su edad.

Recordemos que una mala alimentación puede derivar en obesidad infantil, hasta el momento México ocupa el primer lugar mundial en obesidad infantil (y el segundo en adultos), y cuando decimos Infantil nos referimos a que es un problema que inicia desde la edad preescolar lo que aumenta el riesgo de que esos niños se conviertan en adultos obesos.1 Además de que la obesidad infantil los vuelve más propensos a infartos, diabetes mellitus tipo 2 y a algunos tipos de cáncer que lo afectarán siendo un niño o un adulto joven. 2

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La obesidad infantil no pasa nada más porque sí, o por cuestiones genéticas; tener padres “gorditos” no quiere decir que los hijos lo serán también, la obesidad es consecuencia de un consumo elevado de alimentos muy calórico (que tienen mucha energía), porciones muy grandes, comidas muy frecuentes y la falta de ejercicio o actividad para utilizar esa energía.3

Y aunque nos gustaría decirte que controlar la alimentación y actividades de los niños es fácil, la verdad es que no.  Hoy los niños no pueden (o no quieren) pasar horas jugando en la calle como antes, es difícil controlar lo que comen porque están saturados de publicidad con alimentos chatarra y encontrar opciones saludables para ellos es casi imposible, sin embargo con un poco de fuerza de voluntad y la ayuda de un profesional podemos proteger lo más importante que tendrán nuestros hijos: su salud.

Cuéntanos, ¿Has llevado a tu hijo al nutriólogo?

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