Una esperanza en el manejo de la hepatitis C: IMSS

Actualmente la Hepatitis C es uno de los virus con mayores repercusiones crónicas en el mundo, sin embargo nuevas investigaciones sugieren que ya existe un medicamento para tratarlo,  y sí ya está disponible en el seguro social mexicano.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre 130 y 150 millones de personas en todo el mundo padecen infección crónica por el virus de la hepatitis C, lo que tiene repercusiones dramáticas debido a que una cantidad importante de esos pacientes desarrollan afecciones hepáticas severas como cirrosis o cáncer, lo que desemboca en la muerte de aproximadamente 700 mil personas en forma anual.1

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Hasta el año 2011, la única terapia existente consistía en la inyección de interferón alfa pegilado (IFN) más Ribavirina (RBV) oral, la cual ofrecía bajas tasas de éxito terapéutico con menos de 50% de los pacientes que alcanzaban la supresión sostenida de la replicación viral. Además, la combinación de IFN-RBV ocasionaba altos niveles de toxicidad.3

Evidentemente, tales deficiencias motivaron el desarrollo de nuevas terapias, que fueran más efectivas, seguras y tolerables.3 Por ello, en los últimos cinco años se han desarrollado cambios dramáticos que podrían significar una esperanza en el manejo de la hepatitis C crónica.4

En 2011 se introdujeron al mercado los primeros agentes antivirales de acción directa, que inhiben la Serina Proteasa del virus de hepatitis C,4 como es el caso de Telaprevir y Boceprevir, lo que mejoró los resultados terapéuticos para alcanzar tasas de curación de 70 a 80% en pacientes infectados por el virus de genotipo 1. No obstante, no hubo mucha mejoría en cuanto a la tolerabilidad, pues la administración de interferón ocasiona síntomas similares a los de la gripe.5

La síntesis de nuevos agentes con propiedades pangenómicas y excelente tolerancia, ha permitido obtener tasas elevadas de respuesta virológica sostenida (incluso de 100%). Esto ha creado un nueva esperanza, con un escenario de terapias son más cortas, menos tóxicas y sin necesidad de usar interferón o Ribavirina;6 en concreto, ha mejorado significativamente la eficacia, la duración de la terapia y los eventos adversos. Cada agente de acción directa ataca una de las proteínas no estructurales del virus de hepatitis C, las cuales son importantes para la replicación, como la proteasa NS3/4A, la fosfoproteína NS5A y la polimerasa NS5B.5

La acción contra estos blancos se efectúa por cuatro vías distintas. El agente sofosbuvir (Gilead) inhibe a la polimerasa (NS5B) es el único fármaco autorizado de su clase y se usa en combinación con otros antivirales de acción directa o con IFN/RBV. También está aprobado el inhibidor del NS5B, Dasabuvir (AbbVie), así como los inhibidores de NS5A Ledipasvir y Velpatasvir (ambos desarrollados por Gilead), Daclatasvir (Bristol-Myers Squibb), Ombitasvir (AbbVie) y Elbasvir (Merck & Co).4

La clase de agentes antivirales de acción directa de segunda generación es la de los inhibidores de la proteasa NS3/4A, que incluye a Simeprevir (Janssen Pharmaceuticals), Grazoprevir (Merck), Paritaprevir (AbbVie) y Asunaprevir (de Bristol-Myers Squibb, que solamente se ha aprobado en Japón y Rusia).

Existen diversas coformulaciones de estos fármacos que permiten simplificar su administración, como ocurre con las combinaciones de Ledipasvir + Sofosbuvir (Gilead), Grazoprevir + Elbasvir (Merck) y, finalmente, Ombitasvir + Paritaprevir + Ritonavir (que es inactivo contra el virus de hepatitis C, pero potencia a Paritaprevir para facilitar la dosificación) y está empacada junto con Dasabuvir (comercializada por AbbVie).4

En México, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) aprobó el registro del primer tratamiento libre de interferón para la hepatitis C crónica, en junio de 2015, que consiste en la combinación de Ombitasvir + Paritaprevir + Ritonavir / Dasabuvir.7

En el primer semestre de este año, la Cofepris autorizó el uso del tratamiento combinado de Simeprevir + Sofosbuvir (Janssen), que posee 97% de efectividad contra los genotipos 1 y 4 del virus de la hepatitis C.8

A finales de junio de este mismo año, la FDA (Food and Drug Administration) autorizó el uso del tratamiento combinado de Sofosbuvir + Velpatasvir, cuyas dosificaciones son una vez al día, lo que brinda un antiviral pangenotípico que ataca las infecciones ocasionadas por los genotipos 1-6 de virus de hepatitis C.9

La respuesta virológica sostenida reduce la mortalidad, así como el riesgo de cirrosis y carcinoma hepatocelular.10

Afortunadamente, el IMSS anunció la compra e inclusión en el cuadro básico de dos de estos innovadores medicamentos para la cura de la Hepatitis C, con los que se añade al cuadro básico el tratamiento con los antivirales Sofosbuvir-Ledipasvir y Ombitasvir, Paritaprevir, Ritonavir y Dasabuvir. Con esta acción el IMSS se convierte en  la primera institución que incluye medicamentos innovadores.

Cabe destacar que los antivirales se compraron a un precio 90% menor que en E.U y 88% menos que en Canadá. Esta decisión por parte del gobierno federal reduce los gastos per capita en un 36%, dejándolo en 168 mil pesos, para los pacientes esto se traduce en una nueva esperanza para el tratamiento de la hepatitis C.

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