COFECE, condiciona intercambio entre Boehringer y Sanofi.

El pasado 10 de Abril, la COFECE frenó y condicionó el intercambio de activos entre las farmacéuticas Boehringer y Sanofi, que podría significar el segundo mayor intercambio de la industria.

A finales del 2015, las industrias Boehringer y Sanofi comenzaron las negociaciones para intercambiar activos entre el negocio de la salud animal Merial de Sanofi (con valor de 12,600 millones de dólares) y la división de cuidado de salud de Boehringer (valuada en 7,357 millones).

Con esta transacción, la posición de ambas industrias farmacéuticas se fortalecería notablemente, para dar un ejemplo Boehringer se convertiría en la segunda compañía más grande en productos para la salud animal y Sanofi podría convertirse en un rival más poderoso ante fabricantes de medicamentos que no requieren receta médica, como GSK.

Sin embargo, el pasado 10 de Abril la Comisión Federal de Competencia Económica (COFECE) frenó está concentración, pues consideró que de realizarse se pondría en riesgo la competencia en el mercado de vacunas para animales en México.

Después del análisis de la COFECE se determinó que de llevarse a cabo este intercambio de activos, Boehringer obtendría altas participaciones en el mercado, en cuatro mercados relacionados con enfermedades de las aves (con vacunas de BI) y uno con padecimientos de cerdos (con vacunas de Merial), lo que pondría en riesgo la competencia. Con el intercambio de activos entre Merial de Sanofi y Boehringer, ésta última sería capaz de consolidar su participación en el mercado, y le daría la posición para fijar precios o restringir el abasto.

Por todo ello, la COFECE condicionó el intercambio de activos entre las dos industrias; y sólo después de cumplir con los siguientes puntos se autorizaría la operación.

  • Vender a un tercero cuatro vacunas de Boehringer y una de Sanofi.
  • Que los adquirentes de los nuevos activos mantengan la competitividad.
  • El contrato de compra debe asegurar el suministro de estas vacunas hasta que el adquirente desarrolle sus propias fuentes de fabricación.
  • Previo a la desinversión, se debe avisar el nombre del potencial comprador para que la COFECE pueda evaluar dicha operación y sus efectos en la competencia de los mercados.

 

Ambas farmacéuticas han aceptado las condiciones de la COFECE y se preparan para cumplirlas, de acuerdo a Miguel Salazar, director general de BI México y Centroamérica, tomará de cinco a siete semanas, incluso meses, que se pueda concretar; sólo queda buscar al fabricante que adquirirá las vacunas liberadas.

Cabe mencionar que México fue el último país en aprobar el intercambio de activos por parte de ambas industrias, y sólo en nuestro país se presentaron condiciones para realizar la transacción.