Cuidado con el bronceado al estilo Mirrey

La moda del bronceado se ha extendido considerablemente, en los últimos años, como un sinónimo de gente exitosa que puede darse una vida de playa y diversión; sin embargo la piel dorada puede traerte varios problemas de salud. Aquí te decimos los principales.

Hace algunas décadas los médicos comenzaron a hablar sobre los beneficios de la luz solar para la salud, y proponer una mayor exposición a él, instaurando el concepto de “bronceado saludable”. El problema es que esta costumbre se ha descontrolado, hoy se reconoce ampliamente la relación entre el cáncer de piel y la exposición a los rayos UV, de hecho la exposición intermitente e intensa a la luz solar se ha señalado como el factor de riesgo más importante para padecer melanoma cutáneo; pese a ello, algunas personas se niegan a abandonar la costumbre de exponerse al sol por largas horas.

Durante las últimas décadas se ha registrado un aumento en la aparición de melanoma entre la gente de piel clara.

¿Qué daños puede provocar el bronceado?

Existen pruebas de que para que la pigmentación de la piel aumente, es decir broncear la piel, es necesario causar un daño en el material genético o ADN de las células. Resulta que este daño también forma parte del proceso de desarrollo de cáncer de piel.

Por si fuera poco, los rayos solares UV-A y UV-B tienen otros efectos, como la disminución de las defensas inmunológicas de la piel y la alteración de la arquitectura cutánea normal.

Y si piensas que las camas de bronceado son una opción segura para adquirir un tono dorado sin dañar tu salud, lamentamos decirte que has sido engañado por los promotores de estos productos. Las camas de bronceado, de acuerdo con la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, son carcinogénicas, es decir, provocan la aparición de cáncer. Incluso la OMS ha afirmado que el bronceado artificial es un motivo de preocupación pues se relaciona con varios tipos de cáncer, incluyendo el melanoma y lo ha catalogado como un carcinógeno asociado al cáncer cutáneo.

Al bronceado en interiores se le atribuyen cerca de medio millón de pacientes diagnosticados con cáncer cada año.

 Así que, a pesar de que escuches que las camas de bronceado son más seguras que la luz solar, porque emiten radiación UV-A exclusivamente, no cantes victoria, pues se ha comprobado que la fracción UV-A, al igual que la UV-B, también produce daño al ADN.

Por más que quieras broncearte para lucir espectacular este verano, recuerda las advertencias, esta práctica podría llevarte a padecer cáncer.