Medicamento de Johnson & Johnson reprueba en seguridad.

En junio de este año se auguraba que el medicamento Sirukumab sería una adición importante a los tratamientos disponibles contra la artritis reumatoide, 1 sin embargo, el Comité Asesor de Artritis ya brindó su opinión y no fue nada favorable para su desarrollador Johnson & Johnson.

Sirukumab, un anticuerpo monoclonal humano con alta afinidad y especificidad por la interleucina 6 (IL-6), se perfilaba como una alternativa prometedora y atractiva para la terapia antirreumática, pues su eficacia clínica y su buen perfil de tolerabilidad eran notorios a pesar de que los estudios de fase 3 seguían en marcha y no se disponía todavía de resultados concluyentes. 1

Con el anticuerpo monoclonal desarrollado por Janssen, subsidiada de Johnson & Johnson, y que contaba con la participación de GlaxoSmithKline LLC, se esperaban ventas de alrededor de $450 millones de dólares al llegar el año 2020.

Sin embargo, las expectativas no convencieron al Comité Asesor en Artritis, que decidió negar la recomendación a sirukumab, como tratamiento en pacientes adultos con artritis reumatoide que no pueden ser tratados con agentes modificadores de la enfermedad. Aunque  la FDA no está obligada a basar su decisión final en esta opinión si puede tomar en cuenta las recomendaciones.

Durante la sesión del Comité, el medicamento de Johnson & Johnson reprobó en seguridad, con 12 votos en contra y uno a favor. Lo que representa un revés para sirukumab, que llevaría el nombre comercial de Plivensia®.

La votación se sustentó en las evidencias aportadas por un estudio radiológico de fase 2 de 52 semanas de duración, controlado con placebo, junto con tres estudios de fase 3.

En dos estudios fase 3 se utilizó sirukumab en dosis de 100 mg cada dos semanas y 50 mg cada 4 semanas, en comparación con placebo. Los pacientes también recibieron terapia convencional con modificadores antirreumáticos (principalmente con metotrexato). El tercero de los estudios de fase 3 comparó la monoterapia de sirukumab (con las mismas dosis) contra la monoterapia con adalimumab.

En los estudios de fase 3, las dosis de sirukumab redujeron los signos y síntomas de artritis reumatoide, siendo superiores a placebo, pero sin mostrar superioridad con respecto a adalimumab.

El problema surgió al analizar los datos de seguridad. Se determinó que los principales eventos adversos estuvieron relacionados con la inmunosupresión, de forma similar a lo que ocurre con otros modificadores de la enfermedad, pero hubo una mayor mortalidad entre los pacientes que recibieron sirukumab, en comparación con placebo. De las 35 muertes registradas, 34 correspondieron a los grupos de sirukumab.

Las causas de muerte fueron:

  • Eventos adversos cardíacos
  • Infecciones
  • Malignidades.

Además, las tasas de mortalidad fueron comparables entre ambas dosis de sirukumab. Este anticuerpo también se asoció con un mayor riesgo de infecciones serias, así como con aparición de infecciones oportunistas y tuberculosis.

Previamente, GSK anunció que se retiraba del programa de sirukumab y le cedió todos los derechos a Johnson & Johnson. El gigante farmacéutico se quedó con el problema en las manos, pero no se ha rendido ante la opinión del comité de expertos. De hecho, el Doctor Newman Yeilding, Jefe de Desarrollos en Inmunología de Janssen Research & Development, declaró que:

“Estamos decepcionados y en desacuerdo con la interpretación del grupo (del comité) del perfil riesgo-beneficio de sirukumab. Mantenemos la confianza en los datos acumulados hasta la fecha, que apoyan el uso de sirukumab en el tratamiento de artritis reumatoide activa moderada a severa. Queremos continuar las conversaciones con la FDA en cuanto a la revisión de esta alternativa, pues creemos que sirukumab representa una opción terapéutica importante para pacientes con esta enfermedad.”

La decisión final de la FDA decidirá si Johnson & Johnson tendrá la facultad de comercializar su nuevo agente, y entrar a la competencia con sarilumab (autorizado en mayo del 2017, y comercializado como Kevzara® por la farmacéutica Sanofi y Regeneron) y tocilizumab (aprobado en enero del 2010, y comercializado como Actemra® por la farmacéutica Roche); ambos anticuerpos monoclonales que atacan la vía de señalización de la IL-6 al unirse a su receptor, y poseen la misma indicación que se pretendía para sirukumab. Hasta el momento la moneda está en el aire. Pronto conoceremos el veredicto de la FDA y usted podrá enterarse en Ideas Pharma.