Novartis desarrolla el primer agente capaz de prevenir infartos en pacientes con evento previo.

El 27 de agosto, The New England Journal of Medicine publicó los resultados del estudio CANTOS, en el que se evaluó el efecto cardiovascular de canakinumab en pacientes con antecedente de infarto de miocardio. Los resultados fueron positivos, al demostrarse que este agente redujo en forma significativa la incidencia de eventos cardiovasculares recurrentes en dicha población, en comparación con placebo.1

Sobre canakinumab

Canakinumab es un anticuerpo monoclonal humano desarrollado por la farmacéutica Novartis, que ataca la interleucina (IL) 1β, lo que le confiere efectos antiinflamatorios.1 Hasta el momento, este medicamento cuenta con la aprobación de la FDA para su uso en los siguientes padecimientos:2

  • Síndromes de fiebre recurrente:
    • Síndromes periódicos asociados a criopirinas:
      • Síndrome inflamatorio familiar relacionado al frío.
      • Síndrome de Muckle-Wells.
    • Síndrome periódico asociado al receptor del TNFα.
    • Síndrome de hiperinmunoglobulina D/deficiencia de mevalonato cinasa.
    • Fiebre mediterránea familiar.
  • Artritis idiopática juvenil sistémica activa.

Sin embargo, un estudio de fase 2, publicado en 2012 en la revista Circulation, se demostró que canakinumab era capaz de reducir en forma importante los niveles plasmáticos de IL-1β y de proteína C reactiva de alta sensibilidad en pacientes diabéticos con alto riesgo cardiovascular.1,3  Tal hallazgo llevó a suponer que canakinumab podría ser de utilidad para prevenir eventos cardiovasculares en pacientes con antecedente de infarto del miocardio y respuesta proinflamatoria persistente (PCR de alta sensibilidad de ≥2mg/litro).1

Resultados del estudio CANTOS

El estudio CANTOS fue de tipo aleatorizado, doble ciego, en el que los pacientes recibieron tres diferentes dosis de canakinumab (50 mg, 150 mg o 300 mg, que se administraron cada tres meses por vía subcutánea) con placebo. La variable principal de evaluación fue el infarto de miocardio no fatal, evento vascular cerebral no fatal o la muerte cardiovascular.1

Luego de 48 meses, se observó que la mediana de reducción desde el nivel inicial en los niveles de PCR de alta sensibilidad fue 26% más alta en el grupo con canakinumab 50 mg, 37% más alta en el grupo canakinumab 150 mg, y 41% mayor en el grupo canakinumab 300 mg, en comparación con placebo.1

Además, se observó que la tasa de incidencia de las variables principales fue de 4.50 eventos por cada 100 personas-años en el grupo placebo, 4.11 eventos cada 100 persona-años en el grupo de agente activo 50 mg, 3.86 eventos cada 100 persona-años en el grupo 150 mg y 3.90 eventos cada 100 persona-años en el grupo de canakinumab 300 mg (mediana de seguimiento de 3.7 años). El cociente de riesgo (hazard ratio) al comparar con placebo fue de: 0.93 para la dosis de 50 mg (IC 95%, 0.80-1.07; P = 0.30), 0.85 en el grupo de 150 mg (IC 95% CI, 0.74-0.98; P = 0.021), y 0.86 mg para el grupo de 300 mg (IC 95%, 0.75-0.99; P = 0.031).1

Los resultados llevaron a concluir que la terapia antiinflamatoria dirigida contra la vía innata de IL-1β mediante el uso de canakinumab permite reducir en forma significativa la tasa de eventos cardiovasculares recurrentes, en comparación con placebo.1

¿Qué sigue para canakinumab de Novartis?

Los hallazgos obtenidos en el estudio CANTOS representan una potencial oportunidad para Novartis, pues ahora buscarán que su agente reciba la indicación para pacientes con cardiopatía.

Así lo anticipa Vas Narasimhan, Director Mundial de desarrollo de medicamentos de Novartis, quien declaró que:

“A pesar de los tratamientos actuales, alrededor de 25% de los sobrevivientes de infarto cardíaco tendrán otro evento cardiovascular dentro de un lapso de cinco años, lo que hace de los resultados del estudio CANTOS un nuevo adelanto prometedor para estos pacientes.”

De esta forma, el anticuerpo monoclonal de Novartis

 “es el primer y único agente en investigación que ha demostrado que la terapia blanco contra la inflamación reduce el riesgo cardiovascular. Nuestra prioridad ahora es analizar ampliamente estos importantes datos y discutirlos con las agencias regulatorias.”

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