Gilead también apostará por las terapias genéticas contra el cáncer.

El 18 de octubre, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos, otorgó su aprobación para la comercialización de axicabtagene ciloleucel, una terapia genética indicada para adultos con ciertos tipos de linfoma de células B grandes que no han tenido respuesta o han presentado recurrencia luego de dos o más tratamientos previos.1

Yescarta® llega al mercado

Hace unas semanas, a fines de agosto, Novartis consiguió el visto bueno de la FDA para lanzar al mercado el primer tratamiento genético (Kymriah®).

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Ahora tocó el turno a Gilead Sciences, Inc., cuya compañía filial Kite Pharma es poseedora de Yescarta®, la denominación comercial del axicabtagene ciloleucel.2 De hecho, también fue en los últimos días de agosto de 2017 cuando se anunció la adquisición de Kite Pharma por parte de Gilead, lo que le permitió a este último meterse de lleno a la competencia de las terapias celulares.

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Con esta decisión, la FDA no solamente ha puesto a disposición del público estadounidense el segundo tratamiento genético anticanceroso, sino que este es el primero para su indicación, que incluye malignidades hematológicas como el linfoma difuso de células B grandes (DLBCL), linfoma primario mediastinal de células B grandes, linfomas de células B de alto grado y linfoma folicular transformado en DLBCL.2

¿Qué es axicabtagene ciloleucel?

Se trata de una preparación hecha con linfocitos T autólogos extraídos de sangre periférica, los cuales son tratados con un vector retroviral que les inserta un gen para que estas células expresen un receptor quimérico de antígeno (CAR, por sus siglas en inglés). Eso le permite a los linfocitos detectar la proteína CD19. Una vez que se han modificado, las células se reintroducen al organismo, donde se unen selectivamente y destruyen a las células tumorales que expresan el antígeno CD19. Cabe destacar que el CD19 es específico de las células B y se encuentra en todas las líneas de células B malignas.1-3

El doctor Scott Gottlieb, Comisionado de la FDA, declaró que:

“Hoy se señala otro hito en el desarrollo de un paradigma científico enteramente nuevo para el tratamiento de enfermedades severas. En varias décadas, la terapia genética ha pasado de ser un concepto promisorio a una solución práctica para formas de cáncer mortales e intratables.”1

La eficacia y seguridad de Yescarta® se estableció en un estudio clínico multicéntrico que incluyó más de 100 pacientes adultos con linfoma de células B grandes refractario o recurrente. Las tasas de remisión completa tras la terapia ascendieron a 51%.1

Sin embargo, el tratamiento con Yescarta® tiene potencial de producir efectos adversos severos y potencialmente fatales, incluyendo toxicidad neurológica y el síndrome de liberación de citocinas (que puede motivar la aparición de fiebre elevada, síntomas similares a los de la influenza.1