GSK incorpora nuevo medicamento contra VIH al mercado estadounidense.

El pasado 21 de noviembre, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) aprobó la comercialización de Juluca® (dolutegravir y rilpivirina), en Estados Unidos, para el tratamiento de pacientes con infección controlada por VIH.1,2

De esta forma, el producto elaborado por ViiV Healthcare (cuyo principal propietario es GlaxoSmithKline, en asociación con Pfizer y Shionogi)2 se convierte en el primer régimen terapéutico compuesto por solo dos agentes antivirales, que está indicado para tratar pacientes adultos con infección por VIH en estado de supresión virológica con un régimen estable de antirretrovirales durante un período mínimo de seis meses, sin antecedentes de falla terapéutica ni identificación de sustituciones asociadas con resistencia a dolutegravir y rilpivirina.1

Juluca® no solamente será el primer régimen compuesto por menos de tres fármacos, sino que ofrece la comodidad de administrarse una sola vez al día, en una única tableta.2

Al respecto, la doctora Debra Birnkrant, Directora de la División de Productos Antivirales del Centro de la FDA para la Evaluación e Investigación Farmacológica, comentó que

Limitar el número de fármacos en cualquier régimen terapéutico contra el VIH, puede ayudar a reducir la toxicidad en los pacientes.1

El visto bueno de la FDA fue determinado por los resultados positivos que obtuvo Juluca® en dos estudios clínicos de fase 3 (SWORD-1 y SWORD-2), al alcanzar una supresión viral similar a la obtenida con un régimen de tres o cuatro componentes, luego de 48 semanas.2

Deborah Waterhouse, CEO de ViiV Healthcare declaró que

La aprobación de Juluca® por la FDA marca un importante hito en nuestro cometido de aportar avances innovadores en el cuidado de los pacientes con VIH, brindando nuevas opciones de tratamiento que superen a los métodos tradicionales. Este es el inicio de una nueva era en el tratamiento del VIH. Estamos encantados de poder ofrecerle el primer régimen de dos fármacos a los médicos y a las personas que viven con VIH en los Estados Unidos, apoyando la reducción de la exposición de largo plazo a los antirretrovirales, puesto que reciben un tratamiento de por vida para su condición crónica.2