Ajustar o no, el dilema de la hipertensión.

En noviembre de 2017, el Colegio Americano de Cardiología y la Asociación Americana del Corazón, junto con otras organizaciones de medicina, publicaron unas nuevas guías de práctica clínica sobre la hipertensión arterial, que establecen una serie de recomendaciones para el manejo de pacientes que padecen enfermedad cardiovascular o están en riesgo de desarrollarla.1

En cuanto se dio a conocer, el documento publicado por estos organismos causó controversia, porque reduce los rangos de presión normal.1

Algunos médicos y organizaciones se han manifestado en contra de este cambio, como reportaron múltiples medios informativos. Por ejemplo, el doctor William White, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Connecticut, aseveró que la reducción de límite para definir la hipertensión será causa de sorpresa y consternación entre los médicos y los pacientes, pues ahora se considerará como hipertensos a 50% de los hombres y 38% de las mujeres adultas de los Estados Unidos.2

La doctora Jennifer Frost, miembro de la Academia Americana de Médicos Familiares, aseveró que el tratamiento brinda mayor beneficio a los pacientes con hipertensión muy alta y mayor riesgo cardiovascular, pero que es más modesto en aquellos que tienen menor presión arterial. De acuerdo con la doctora Frost, debido a que esta guía recorre el umbral de hipertensión hacia niveles inferiores, también podría llevar hacia el tratamiento innecesario de muchos pacientes.3
A grandes rasgos, las nuevas guías recomiendan ajustar el umbral para diagnosticar la hipertensión, que previamente se había establecido para mediciones ≥140/≥90 mmHg y ahora se redujo a valores ≥130/≥80 mmHg (ver las tablas 1 y 2).1,4

Tabla 1. Lineamientos de hipertensión establecidos por el Joint National. Committee, en 2003.4
Presión sistólica*

(medida en mmHg)

Presión diastólica**

(medida en mmHg)

Presión normal < 120 y < 80
Prehipertensión 120-139 o 80-89
Hipertensión de etapa 1 140-159 o 90-99
Hipertensión de etapa 2 ≥ 160 o ≥ 100

 

Tabla 2. Rangos de presión arterial determinados en las guías publicadas en 2017.1
Presión sistólica*

(medida en mmHg)

Presión diastólica**

(medida en mmHg)

Presión normal Menos de 120 y Menos de 80
Presión elevada Entre 120 y 129 y Menos de 80
Hipertensión de etapa 1 De 130 a 139 o De 80 a 89
Hipertensión de etapa 2 140 o más o 90 o más

Así como ha habido voces en contra, también hay argumentos a favor de las nuevas guías. Ese es el caso del doctor Philip Greenland, adscrito a la Escuela Feinberg de Medicina de la Universidad del Noroeste, quien publicó un artículo en el que afirmó que el problema no son las guías, sino el estilo de vida de los estadunidenses.5

“Es tiempo de quitarle atención a las guías como parte del problema y enfocarnos en el verdadero peligro: hay demasiados individuos en los Estados Unidos que poseen factores de riesgo cardiovascular que son poco saludables y los ponen en riesgo de una variedad de enfermedades.” 5

–Doctor Philip Greenland

Este doctor afirma que existen demasiados pacientes en los Estados Unidos y en el mundo que padecen algún grado de sobrepeso, tienen una mala alimentación, son sedentarios o fumadores, lo que ocasiona que haya muchos que poseen niveles elevados de presión arterial que rebasan el ideal de 120/80 mmHg.5