Las terapias con anticuerpos que están por llegar

La industria farmacéutica se ha metido de lleno en el desarrollo de agentes biológicos y la cantidad de anticuerpos ha ido en ascenso, año con año. En diciembre de 2017, la industria tenía un total de nueve anticuerpos nuevos sometidos a revisión por las agencias regulatorias de los Estados Unidos y Europa. Actualmente, solamente uno de ellos (mogamulizumab) ha obtenido una aprobación, en Japón (desde marzo de 2012).1

A continuación, presentamos la lista de los 9 anticuerpos que podrían llegar al mercado en 2018.

  1. Ibalizumab (Theratechnologies / TaiMed Biologics). Fue desarrollado como terapia contra la infección por virus de inmunodeficiencia humana (VIH) que ha mostrado resistencia contra múltiples fármacos. Se trata de un anticuerpo monoclonal IgG4 dirigido contra los receptores de las células CD4,1 produciendo cambios conformacionales de los receptores celulares en el complejo formado por el receptor de las células CD4 y la proteína viral gp120, evitando así la fusión y entrada del virus. Por ello, ibalizumab se clasifica como un inhibidor de la entrada.2
  2. Burosumab (Ultragenyx / Kyowa Hakko Kirin). Este anticuerpo monoclonal IgG1 se une al factor de crecimiento de fibroblastos 23 (FGF23, por sus siglas en inglés), que es una hormona encargada de regular la excreción de fosfato y la producción activa de vitamina D por parte de los riñones. Se perfila como tratamiento de la hipofosfatemia ligada al cromosoma X, un trastorno que ocasiona defectos óseos por causa de niveles excesivos de FGF23. También parece ser de utilidad en la osteomalacia inducida por tumores.1
  3. Tildrakizumab (Sun Pharmaceutical Industries). Es un anticuerpo monoclonal IgG1 humanizado, que se diseñó como terapia para la psoriasis en placa moderada a severa.1 Se une específicamente a la subunidad p19 de la interleucina (IL) 23,3 que es un regulador de las células Th17 y un potente activador de la proliferación de queratinocitos. El bloqueo selectivo de la IL-23p19 puede ser una alternativa prometedora en pacientes con psoriasis en placa, con una regulación negativa de la respuesta de las células Th17 y Th22. Además, bloquear la IL-12 no resulta deseable, pues esta citocina participa en la respuesta contra los patógenos intracelulares. Por ello, se ha trabajado en anticuerpos específicos para la IL-23p19, como tildrakizumab, guselkumab y risankizumab.4
  4. Caplacizumab (desarrollado por Ablynx, ahora propiedad de Sanofi). Este anticuerpo de un solo dominio fue obtenido mediante la plataforma tecnológica de nanocuerpos (Naobody®), desarrollada por Ablynx. Se ha sometido como candidato para el tratamiento de la púrpura trombocitopénica trombótica adquirida,1 ya que actúa sobre el dominio A1 del factor de von Willebrand, evitando así que interactúe con las plaquetas y previniendo la formación de microtrombos.5
  5. Erenumab (Novartis – Amgen). Este anticuerpo monoclonal IgG2 se postuló como preventivo de migraña en pacientes que experimentan cuatro o más episodios al mes. Actúa al unirse al receptor del péptido relacionado al gen de calcitonina (CGRP, por sus siglas en inglés).1 El CGRP es un neuropéptido que ejerce una potente vasodilatación de la vasculatura intracraneal y extracraneal, y que también modula la nocicepción vascular. El CGRP se ha relacionado con la migraña.6
  6. Fremanezumab (Teva Pharmaceutical Industries). Es un anticuerpo monoclonal IgG2a que actúa como preventivo de los ataques de migraña y la cefalea en racimo.1 Su mecanismo de acción consiste en una unión potente y selectiva con las isoformas alfa y beta del CGRP, un péptido que está involucrado en los eventos fisiopatológicos de la migraña, como mencionamos previamente.7
  7. Galcanezumab (Eli Lilly). Es un tercer anticuerpo sometido a regulación como terapia preventiva de la migraña. Esta IgG4 monoclonal también actúa mediante su unión con el CGRP, por el que tiene una gran afinidad.8
  8. Romosozumab (Amgen). Se trata de un anticuerpo monoclonal humanizado IgG2 dirigido contra la esclerostina, que está siendo evaluado como tratamiento de la osteoporosis en pacientes de ambos sexos.1 La esclerostina es una glicoproteína producida por los osteocitos y funge como un inhibidor de la vía de señalización de Wnt canónica, bloqueando así la diferenciación y funcionamiento de los osteoblastos, lo que reduce la formación de hueso.9
  9. Mogamulizumab (Kyowa Hakko Kirin). Finalmente, se está analizando este anticuerpo monoclonal IgG1 afucosilado que se plantea como terapia contra el linfoma cutáneo de células T.1 Este biológico se une al receptor 4 de quimiocina CC (CCR4), que se expresa en las células tumorales de pacientes con este tipo de malignidad, incluyendo la micosis fungoides y el síndrome de Sézary.1,10

Habrá que ver, durante el transcurso del 2018, cuántos de estos anticuerpos terapéuticos obtienen la autorización por las diferentes agencias regulatorias para su comercialización.

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