Alerta contra el insomnio

En el marco del Día Mundial del Sueño, que se celebra cada año en el viernes anterior al equinoccio de verano, especialistas alertaron sobre la importancia que tiene el insomnio como un trastorno con graves implicaciones para la salud.

“De acuerdo con las cifras que presenta la ENSANUT MC 2016, el insomnio aqueja a 18.8% de los mexicanos, lo que no es una cifra menor.”

–Dr. Alejandro Jiménez Genchi, psiquiatra afiliado a la Academia Americana de Medicina del Dormir.

A pesar de que casi 20% de la población (unos 40 millones de personas) padece este trastorno del sueño, solamente 5% de los afectados busca recibir atención médica para solucionar este problema, según comenta el doctor Jiménez Genchi, quien también tiene el cargo de Coordinador de la Clínica de Sueño del Instituto Nacional de Psiquiatría “Ramón de la Fuente Muñiz”.

El insomnio tiene distintas repercusiones sobre la vida social y laboral, así como un bajo rendimiento y ausentismo. Pero además, hay que tener en cuenta que puede tener repercusiones trascendentes sobre la salud. El mismo especialista apunta que el insomnio parece jugar un papel en la causalidad de enfermedades como diabetes mellitus, hipertensión arterial, enfermedad coronaria, enfermedad cerebrovascular y depresión mayor. En cuanto a este último trastorno, quienes presentan insomnio pueden tener un riesgo dos veces mayor de desarrollar un episodio de depresión mayor, en comparación con quienes no lo padecen.

“El insomnio es un problema que se tiende a trivializar.”

–Dr. Alejandro Jiménez Genchi.

 

Alerta contra insomnio
De izquierda a derecha: Dr. Edilberto Peña de León, Dr. Alejandro Jiménez Genchi y Dr. Roberto Rodríguez, Gerente Médico de Marketing en Sanofi

Por otra parte, el doctor Edilberto Peña de León, psiquiatra que actualmente se desempeña como Director del Instituto de Neurociencias, Investigación y Desarrollo Emocional (INCIDE), el tratamiento del paciente con insomnio debe sustentarse primera y fundamentalmente en la atención de la higiene del sueño, lo que debe complementarse con terapia cognitiva-conductual y/o farmacológica, según sea indicado para cada caso.

Los hábitos apropiados para una buena higiene del sueño incluyen la preparación de un ambiente adecuado para dormir, la ingesta de meriendas ligeras, la realización de ejercicio moderado en forma cotidiana, la regularización de los horarios para dormir y acostarse solamente hasta que se siente somnolencia.

La terapia cognitiva-conductual ayudará, por su parte, a eliminar las ideas erróneas que tiene el paciente con respecto al insomnio y la forma de abordarlo.

“Cuando no se tiene éxito mediante la higiene del sueño ni la terapia cognitiva-conductual, es adecuado implementar algún tratamiento farmacológico.”

–Doctor Edilberto Peña de León.

Finalmente, los médicos especialistas hacen un llamado para que la gente que padece insomnio y otros trastornos del sueño, busquen atención médica y no lo asuman como algo normal. Por otra parte, aseguran que hace falta integrar el tema de los problemas del sueño al plan curricular en las universidades de medicina, para que las nuevas generaciones de médicos tengan mayor conciencia al respecto.