Eventos vasculares cerebrales, un enemigo poco conocido.

Se estima que, en México, hay más de 132 mil casos nuevos de eventos vasculares cerebrales (EVC) cada año, de acuerdo con el doctor Antonio Arauz Góngora, neurólogo adscrito al Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía. El especialista también mencionó que este trastorno sería la causa de alrededor de 31 mil decesos, anualmente.

El problema es que, a pesar de las elevadas estimaciones epidemiológicas, en nuestro país sigue faltando difusión de información con respecto al EVC. Esto ha tenido repercusiones importantes, ya que las personas no buscan atención oportuna cuando se presentan los primeros síntomas de la enfermedad.

Como es bien sabido por los médicos, el tiempo transcurrido entre el inicio de las manifestaciones de un EVC y la atención hospitalaria, es un tema de enorme trascendencia. Es importante que este lapso no exceda las 4.5 horas, afirma el doctor Arauz Góngora, porque eso puede permitir evitar un daño cerebral extenso.

Por esa desinformación, los pacientes con EVC llegan a las salas de urgencias de manera tardía, cuando la lesión es tan extensa que las secuelas o la muerte resultan inevitables.

Es urgente que exista una Norma Oficial Mexicana, que establezca una política de atención para un padecimiento que ha sido subestimado. Así lo declaró el doctor Fernando Góngora Rivera, Presidente de la Asociación Mexicana de Enfermedad Vascular Cerebral (AMEVASC), ante representantes de medios de comunicación.

El organismo que encabeza el doctor Góngora ha estado trabajando en la Cámara Legislativa para lograr este primer paso, habiendo encontrado como principal impedimento el temor de que este asunto absorba una proporción demasiado elevada del presupuesto.

Mientras que el Estado se convence de la trascendencia que tiene el EVC como problema de salud pública, es fundamental que se resuelvan otras problemáticas que recaen en el público y el personal de salud.

Para concienciar a la gente, se ha implementado la campaña “CAMALEÓN”, que pretende convertirse en un acrónimo que permita detectar fácilmente los signos de alerta de un EVC en curso. Estas siglas se refieren a Cara (CA, haciendo referencia a la debilidad que afecta la mitad del rostro), manos (MA, por la pérdida de capacidad para levantar el brazo o la mano) y lenguaje (LE, que señala la imposibilidad de comprender y pronunciar palabras), como señales de alerta que obligan a “activarse” (ON) ante una situación de emergencia y llamar inmediatamente al número 911.

El doctor Jesús Daniel López Tapia, Presidente de la Sociedad Mexicana de Medicina de Emergencia (SMME), informó sobre la existencia del portal www.infartocerebral.com.mx y la aplicación para dispositivos móviles Infarto cerebral (disponible en App Store y en Play Store), que se han diseñado para apoyar este esfuerzo colectivo. Con ellas, los usuarios podrán conocer algunos aspectos generales del EVC y sabrán qué hospitales dentro de su entidad federativa están facultados para atender estas situaciones.