Advertencia de la FDA por uso de lamotrigina.

El 25 de abril de este año, se lanzó una advertencia de FDA por el uso de lamotrigina  (Lamictal®, de GlaxoSmithKline), un agente indicado para el tratamiento de las crisis epilépticas y el trastorno bipolar, esto debido a que se han visto reacciones graves, aunque raras, por la activación excesiva del sistema inmunológico.

Este efecto es conocido como linfohistiocitosis hemofagocítica (LHH) y provoca una respuesta inflamatoria sistémica severa, ocasionando daño en diversos órganos como hígado, riñones y pulmones, lo que puede derivar en hospitalización y muerte cuando no se diagnostica y se trata de manera oportuna. La LHH puede presentarse luego de días o semanas de haber iniciado el tratamiento con lamotrigina.

Al lanzar esta advertencia, la FDA ha solicitado que se agregue esta advertencia en la información para prescripción de lamotrigina.

Desde 1994, año en que lamotrigina entró al mercado, la FDA ha registrado ocho casos confirmados o sospechosos de LHH asociados al medicamento en todo el mundo, sin que eso signifique que no haya habido otros de los que no tengan noticia.

La autoridad sanitaria estadounidense insta a los profesionales de la salud a estar atentos ante las señales de LHH entre sus pacientes usuarios de lamotrigina, para que se pueda realizar una detección temprana y dar el tratamiento adecuado con prontitud. Es necesario estar atentos porque el diagnóstico de LHH suele ser complicado, debido a que las primeras manifestaciones (fiebre y erupción cutánea) son inespecíficas. Además, se debe diferenciar de otros problemas autoinmunes. El médico debe considerar la posibilidad de descontinuar la lamotrigina si sospecha de LHH. También es imprescindible alertar a los pacientes que toman lamotrigina para que estén atentos ante síntomas sugerentes de LHH.

El diagnóstico se puede establecer si se presentan cinco o más de los siguientes signos y síntomas:

  • Fiebre y erupción cutánea.
  • Esplenomegalia.
  • Citopenias.
  • Elevación de los triglicéridos o disminución del fibrinógeno en la sangre.
  • Niveles altos de ferritina sérica.
  • Hemofagocitosis evidente en biopsia de médula ósea, bazo o linfonodos.
  • Reducción o ausencia de la actividad de las células NK.
  • Elevación de los niveles de CD25 en la sangre.