Reconociendo la hidradenitis supurativa

La hidradenitis supurativa es una enfermedad inflamatoria, sistémica, crónica, recidivante y progresiva, que se caracteriza por la aparición periódica de nódulos y abscesos dolorosos, que pueden generar fístulas y secreción de líquido purulento y maloliente. Las lesiones culminan con la presencia de cicatrices. La afectación psicológica de los pacientes es significativa, pudiendo derivar en la presencia de depresión, repercusiones laborales y sociales, además de un impacto severo de la calidad de vida.

Se estima que la hidradenitis supurativa afecta a entre 1 y 4% de la población mundial. No se tienen cifras epidemiológicas de esta enfermedad en nuestro país, pero de acuerdo a los resultados de una encuesta realizada recientemente con pacientes mexicanos, actualmente se sabe que el diagnóstico tarda ocho años en promedio, desde el inicio de las manifestaciones. Como podemos ver, la dilación es significativa.

Un problema consiste en que una parte de la comunidad médica tiene un conocimiento arcaico de la enfermedad, pues anteriormente no se tenía claridad sobre su fisiopatología, e incluso se creía que era un trastorno infeccioso.

La doctora Linda García Hidalgo, Presidenta de la Academia Mexicana de Dermatología, A.C., afirmó que es importante dejar en claro que la hidradenitis supurativa no es una enfermedad infecciosa ni contagiosa, como solía pensarse.

Por su parte, la doctora Lorena Estrada Aguilar, Jefa del Departamento de Dermatología del Hospital “Adolfo López Mateos” del ISSSTE, comentó que la hidradenitis supurativa no tiene una etiología conocida, pero se han señalado factores de riesgo que pueden aumentar el riesgo de padecer el trastorno como son la obesidad, el tabaquismo y el género femenino.

La Presidenta de la Fundación Mexicana para la Dermatología (FMD), la doctora Gladys León Dorantes, aseguró que el papel del médico general es crucial para lograr el diagnóstico en forma más temprana. Esto es importante porque, aunque la hidradenitis supurativa no tiene cura, ya existen terapias biológicas que logran frenar su progresión y la mantienen en remisión.

Con la finalidad de orientar el diagnóstico, es importante tomar en cuenta la localización de las lesiones, ya que se sitúan en regiones con presencia importante de glándulas sudoríparas apocrinas. La encuesta mencionada previamente, que fue elaborada por la empresa Ipsos bajo la petición de la Academia Mexicana de Dermatología y la Fundación Mexicana para la Dermatología, encontró que los sitios afectados con mayor frecuencia son las axilas, ingles, pecho, zonas sub e intermamarias, glúteos, genitales y zona perianal.

En casos en que los médicos de primer contacto no logren hacer el diagnóstico, pero que tengan una sospecha sobre esta posibilidad, es crucial que los remitan con el especialista.

Si se atiende a tiempo, se puede evitar la progresión de la hidradenitis supurativa y todas las repercusiones que tienen sobre la autoestima y calidad de vida del paciente.