Trombosis causa 25% de las muertes en el mundo.

Según datos de la Sociedad Internacional sobre Trombosis y Hemostasia (ISTH, por sus siglas en inglés), una de cada cuatro personas en el mundo muere por condiciones propiciadas por la trombosis.

Tal cifra posiciona a la trombosis como un problema de dimensiones considerables; sin embargo, el conocimiento sobre sus causas y consecuencias no ha alcanzado a una buena parte de la población general. Incluso, hay miembros de la comunidad médica que necesitan actualizarse e implementar medidas que les permitan abordar oportunamente a los pacientes con riesgo de trombosis.

Hay que resaltar que, como sucede con muchos otros problemas de salud, la prevención de la trombosis es preferible y reduce enormemente los costos de atención. Es necesario considerar que la trombosis no solo es una considerable causa de mortalidad, sino que es un trastorno prevenible. El inconveniente es que no siempre acarrea síntomas de alerta antes de producir complicaciones severas o la muerte. De acuerdo con el doctor Gilberto Meza Reyes, Director del Hospital de Traumatología Lomas Verdes, del IMSS, la trombosis puede ser asintomática en 80% de los casos.

“La inmovilidad, asociada a un procedimiento ortopédico, es el principal factor de riesgo de trombosis. En ortopedia tenemos una máxima que dice: Movimiento es vida. Esto es porque al haber movimiento, se reduce el riesgo de enfermedad tromboembólica venosa.”

–Doctor Gilberto Meza Reyes, traumatólogo.

Por ello, en el marco del Día Mundial de la Trombosis (13 de octubre), la Sociedad Mexicana de Trombosis y Hemostasia (SOMETH) insiste en que hace falta educar a la gente sobre este problema, pero también invita a los médicos a ponerse en acción durante su práctica cotidiana, ya sea en el consultorio como en el ámbito hospitalario.

“Es muy importante que, en el consultorio, independientemente de la razón por la que acuda un paciente, se investigue la presencia de factores de riesgo cardiovascular como son la obesidad, hipertensión, diabetes mellitus, niveles de lípidos y tabaquismo, entre otros. Y si estos están presentes, se debe actuar en consecuencia.”

–Dra. María del Carmen Amigo Castañeda, especialista en reumatología y miembro del Council de la ISTH.

La difusión de información sobre la trombosis es fundamental para poder contribuir con la meta que ha planteado la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el año 2025, que consiste en reducir en 25% la mortalidad prematura por causas no transmisibles.

La labor para reducir las muertes por trombosis no solo queda en manos de los médicos, sino también de los pacientes y sus familiares, de enfermeras y demás personal de salud.