Primer tratamiento específico para queratitis neurotrófica.

Cenegermina, un factor de crecimiento de las células nerviosas humano recombinante producido por el laboratorio de origen italiano Dompé, recibió autorización por parte de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) para ser utilizado en el tratamiento de la queratitis neurotrófica.1,2

De hecho, esto lo convirtió en el primer agente biológico tópico que se aprueba para una indicación oftalmológica, además de ser el primer factor de crecimiento nervioso humano que tiene una aplicación terapéutica.2

“Mientras que la prevalencia de la queratitis neurotrófica es baja, el impacto de esta condición grave en un paciente puede ser devastador. En el pasado, con frecuencia ha sido necesario optar por intervenciones quirúrgicas; estos tratamientos suelen ser paliativos en esta enfermedad. (Esta) aprobación proporciona un tratamiento tópico novedoso y un avance importante que ofrece una curación corneal completa para muchos de esos pacientes.”

–Doctor Wiley Chambers, oftalmólogo adscrito al Centro de Evaluación e Investigación Farmacológica de la FDA.

Cenegermina, que lleva el nombre comercial de Oxervate, actúa directamente en el epitelio de la córnea para estimular el crecimiento y sobrevida de las células epiteliales. Además, se une a los receptores de las glándulas lagrimales para promover la producción de lágrima, estimulando así la lubricación ocular y contribuyendo a una protección natural contra patógenos y otros agentes externos. Por otra parte, esta proteína recombinante también ha demostrado capacidad para ayudar a la inervación de la córnea en estudios experimentales.2

Oxervate fue aprobado por la FDA el 22 de agosto. El sustento fue aportado por los resultados de dos estudios aleatorizados, controlados, multicéntricos, que incluyeron un total de 151 pacientes con queratitis neurotrófica, en los que se demostró la eficacia y seguridad del agente biológico. En ambos estudios se demostró que 70% de los pacientes tuvieron una curación completa de la córnea en un lapso de ocho semanas, en comparación con 28% de los pacientes que recibieron otros tratamientos.1