Uveítis, potencial causa de ceguera.

La uveítis es un problema de presentación muy heterogénea, que además puede aparecer a cualquier edad. No es un padecimiento de poca importancia, puesto que puede culminar en la ceguera.

Según palabras de la doctora Rashel Cheja Kalb, oftalmóloga con subespecialidad en microcirugía de segmento anterior adscrita a la Clínica de Enfermedades Inflamatorias Oculares de la Asociación para evitar la Ceguera en México (APEC), I.A.P., la uveítis es muy compleja, su diagnóstico es difícil y sus causas no siempre pueden establecerse. De hecho, debido a que la uveítis puede ser una manifestación más de algunas enfermedades sistémicas, su diagnóstico requiere una revisión completa del paciente.

Hay muchas causas de uveítis. Estas pueden ser meramente oculares y afectar solamente al ojo, pero también puede deberse a lesiones, estar relacionada a padecimientos autoinmunes o reumatológicos (artritis reumatoide, artritis idiopática juvenil, lupus eritematoso sistémico, vasculitis), enfermedades infecciosas (herpes, toxoplasmosis, VIH) u oncológicas (leucemia, linfoma).

Las complicaciones de la uveítis pueden ser diversas, resultando más graves la aparición de sinequias, cataratas, glaucoma y edema macular, que pueden resultar en la pérdida de la visión.

“El tratamiento de la uveítis debe ser agresivo para contrarrestar los procesos inflamatorios, que debe iniciar lo más temprano posible y que será prolongado, para así evitar las recurrencias y las complicaciones.”

–Doctora Rashel Cheja Kalb.

La doctora Cheja Kalb también alertó que es necesario considerar que la uveítis suele reaparecer después del tratamiento, por lo que es necesario mantener un monitoreo de los pacientes. Además, en cuanto a las uveítis posteriores, señaló que su duración puede ser prolongada y causar daños a pesar de tener un tratamiento adecuado.

Por otra parte, la doctora Luz Elena Concha del Río, Jefa de la Clínica de Enfermedades Inflamatorias Oculares de la Asociación para Evitar la Ceguera en México (APEC), I.A.P., destacó que la uveítis ocasiona secuelas considerables en los pacientes, al mermar su capacidad de realizar labores cotidianas, afectando su independencia y calidad de vida.

“Hasta 1% de la población del mundo puede desarrollar uveítis.”

–Doctora Luz Elena Concha del Río.

Una encuesta realizada a 100 pacientes de la Clínica de Enfermedades Inflamatorias Oculares de la Asociación para evitar la Ceguera en México, detectó que, en promedio, transcurren 1.2 años desde la aparición de los primeros síntomas hasta que se establece el diagnóstico. Este atraso puede tener repercusiones serias para el paciente.

El problema no solamente radica en que los médicos generales no están facultados para detectar todos los casos de uveítis y podrían omitir la referencia del paciente con un especialista, sino que, además, no todos los oftalmólogos tienen el conocimiento completo acerca de las causas y consecuencias de la uveítis. Incluso los especialistas en patologías de la úvea podrían tardar en hacer el diagnóstico definitivo en los casos en los que la causa es una enfermedad sistémica compleja.

Asimismo, la falta de una cultura preventiva entre la población general provoca que no siempre se busque atención médica aun cuando existen molestias que podrían indicar una posible uveítis.

“Está por salir una propuesta para las guías de tratamiento de uveítis no infecciosa. Ya tenemos los datos y se presentarán en mayo, en un congreso. El objetivo de estas guías es informar al oftalmólogo y a otros especialistas con los que trabajamos sobre cuándo y cómo dar tratamiento, y cuándo referir a un paciente con inflamación ocular.”

–Doctora Rashel Cheja Kalb.